domingo 21 de enero de 2007

Noticias desde el Mas ´Pallá


18 de Enero de 23.867


Hoy, los palenteoloarqueólogos que investigan el fondo marino de lo que hace 21.860 años fué la costa este de la antigüa península ibérica, se han topado con un hallazgo espeluznante.


En lo que en su época fué una urbanización que se encontraba en un pequeño montículo que se denominaba "El Monte del Mar", en el interior de unas viviendas adosasas, en perfecto estado de conservación, se han encontrado los restos de una mujer que murió en extrañas circunstancias.


Más extraño aún es el esqueleto de dicha mujer. Según las propias palabras textuales del investigador M. Morrigan, los hechos ocurrieron tal y como citamos a continuación.:


"Es un hallazgo realmente extraño. La mujer en cuestión debía tener unos 80 años de edad cuando murió. Su esqueleto, de 1,70m de altura de pies a cabeza, estaba "prolongado" por una inmensa cornamenta ósea protuberante que nacía de su cráneo.


Una vez inspeccionada por el servicio forense, éste dictaminó que se trataba de una afección que comenzó a desarrollarse en aquella época, debido a los reiterados episodios de infidelidad reiterada sufrida por ciertos individuos.


"nos encontramos con un cuerpo cornudísimo y retorcido, que murió en el acto de querer desengancharse del cabecero metálico de su cama"


Parece ser que la mujer se enganchó la ya mencionada e inmensa cornamenta en el cabecero de la cama donde dormía y la cornamenta había crecido tanto durante la noche, que fué enredándose en el cabecero, y cuando la mujer despertó, no pudo moverse.


"normal" - añadió el profesor, "según nuestros cálculos, el cabecero debía pesar unos 50 kilos".


"Con ese peso, es imposible que la mujer pudiera liberarse, sólo con la ayuda de los músculos del cuello y de las manos"


En el suelo de la habitación se encontraron diversos objetos contundentes de metal macizo, que mostraban unas muescas idénticas a las que dibujaban sobre paneles metálicos, confeccionando así lo que denominaban como "lija cornamentera", con la que desgastaban las protuberancias que crecían en sus cabezas"

"evidentemente, trató de lijarse la cornamenta, pero era tan inmensa, que no pudo"

Afortunadamente, en el año 5.342 se encontró la fórmula para acabar con los cuernos y las infidelidades. El instituto universitario para el estudio de la manipulación genética desarrolló un mutador genético que hacía que el cuerpo, al cometer una infidelidad, hiciera que los cuernos salieran igualmente, pero sobre la persona que cometía la infidelidad, y por el agujero del culo.


Entonces fué cuando se desarrolló una alarmante nueva causa de mortandad: muerte por cuernos clavados en los suelos, creciendo muy aceleradamente hacia el subsuelo, e impidiendo por lo tanto, cualquier intento de movilidad del individuo infiel en cuestión.


Se les pasó a llamar: La enfermedad de los CuerniCulos.


Se vivió como la terrible plaga de aquel siglo, ya que los cadáveres de los cuerniculos quedaron sembrados por todas partes, inmóviles, clavados con sus enormes cuernos que salían de sus culos, sobre el asfalto, los campos, los sillones de oficina, los supermercados, los colegios, los coches....y aunque se deshicieron de casi todos, aún quedan, a modo de recordatorio, algunos monumetos milenarios, con su correspondiente corndo ó cornuda empalado en su extremo, mirado al cielo.